Salvado de mis enemigos
En el Salmo 124:7 dice: “Como las aves hemos escapado de la trampa del cazador; ¡la trampa se rompió y nosotros escapamos!”
Leyendo este versículo, me acordé de un testimonio que escuché de un animador de radio muy conocido en la Isla. Él hablaba de cómo Dios lo había librado de tantas situaciones horribles en su vida, como de ser arrestado, de accidentes, etc. Reconocía lo irresponsable que era antes de entregar su vida al Señor, un hombre sin compromiso que hacía lo que quería sin importar las consecuencias. Pero ahora es diferente y eso lo hizo Dios.
Yo me asombré de escucharlo hablar así y me alegré en mi corazón al saber que otro de los famosos viene a los pies de Cristo. Recuerdo que en ese momento me vinieron a la mente varios nombres de jóvenes artistas puertorriqueños muy famosos y los nombré uno por uno, pidiéndole a Dios que los tocara, que se revelara a sus vidas para que también pudieran gozar de la plenitud que tienen los que sirven al Señor.
Cada día debemos orar porque sean alcanzadas más y más vidas para Cristo. Dios sabe cómo hacerlo y por medio de quién hacerlo. Oremos porque el Señor nos use y que de la forma que sea, la perfecta, la que Él sabe, sigan siendo añadidos más hijos a la familia de Dios, rescatados de las fauces del pecado y la perdición de este mundo, y traídos a la luz eterna de Su bendita gloria. Oremos con carga en nuestro corazón y con amor por las vidas que aún no Le conocen.
Oración: Oh, Señor, ¡cuántas vidas aún no saben de Ti! ¡Cuántos aun no vienen a Tus pies! Señor, ten misericordia del perdido, del que todavía no sabe de Tu infinito amor. Que seamos ese puente, ese mensajero, ese instrumento que Tú utilices para traerlos a la Verdad que eres Tú, para que el resto de su vida, la vivan con esperanza y en la certeza de que estarás con ellos para siempre llevándolos de la mano hasta que todos podamos verte cara a cara. Tócalos, revélate a sus vidas y que sus corazones se abran ante Ti para que Tú entres y hagas habitación en ellos para siempre. En el Nombre de Jesús, amén.