Deléitate en lo simple y da gracias
En el Salmo 9:1 dice: “Oh, Señor, quiero alabarte con todo el corazón y contar Tus muchas maravillas.”
El día que marcó el comienzo de la primavera en nuestra Isla, fue igual que los días anteriores. No hubo grandes cambios en la temperatura, en los árboles ni en el cielo. Tenemos la dicha de vivir en una isla tropical donde todos los días del año se puede
cosechar, tener un precioso cielo azul y disfrutar de la naturaleza en todo su esplendor. Otros países no tienen esa dicha. Tienen que sufrir nevadas, altas temperaturas o calor intolerable. En realidad, vivimos en un paraíso, y le doy gracias a Dios por eso.
A lo largo de nuestra vida, olvidamos lo bendecidos que somos. Nos enfocamos en lo desagradable que nos sucede o en lo que no tenemos, y pasamos por alto las hermosas bendiciones que día a día el Señor nos regala. Respiramos, podemos ver, oler y sentir, nuestro corazón late, tenemos un techo y una cama donde recostar nuestra cabeza, trabajo, familia, sustento, y tantas cosas que son suplidas por nuestro Padre Celestial, que a veces damos por sentado y no las agradecemos. Las cosas pequeñas como sentir el
calor del sol, el olor de alguna flor o el viento que refresca, son los mayores tesoros que podemos tener y al disfrutarlos, nos hacen pensar en el gran amor de Dios para nosotros.
No importa cuán ocupado estés, no dejes pasar el gran privilegio de gozarte de las maravillas que Dios hizo para ti. Deléitate en Su gran amor y agradece tus bendiciones cada día.
Oración: Gracias, Señor por siempre acordarme el gran amor que sientes por mí. Gracias por todo lo que has creado para mi deleite, gracias por mi Isla hermosa en la que vivo, bendícela y que siempre me acuerde de agradecer Tus maravillas. En el Nombre de Jesús,
amén.