Déjate sorprender
En Juan 6:9 dice: “Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos pescados, pero ¿qué es esto para tanta gente?”
Puede que no nos sintamos aptos o pensemos que somos insignificantes para hablar a otros de las maravillas que Dios ha hecho en nuestras vidas y cómo podría bendecir a otros. En el capítulo 6 del Evangelio de Juan, vemos lo que Jesús hace para dar de comer a una multitud con sólo cinco panes y dos peces. Podrá parecernos insignificante esa cantidad de comida, para alimentarlos a todos, pero para Dios no hay nada imposible. No sólo alimentó a cinco mil hombres, sin contar mujeres y niños, sino que después de estar satisfechos, ¡sobraron doce canastas de comida!
No importa lo que tengamos en las manos, o cuáles sean nuestras limitaciones, el Señor utiliza lo que sea y a quien sea para cumplir Sus propósitos. Nunca subestimes lo que Dios puede hacer contigo, por medio de ti Dios puede bendecir a tantas personas, que ni siquiera podrías imaginártelo. Jamás tengas en poco lo que posees, tus talentos, dones o capacidades, el Señor puede utilizarlas de formas sobrenaturales. Así que manos a la obra, entrega todo lo que eres a Dios y deja que sea Él quien dirija tus pasos hacia lo inimaginable. ¡Ponte en Sus manos y déjate sorprender!
Oración: Señor, hoy me acerco a Ti entregando todo lo que poseo y lo que soy. Tal vez no sea mucho, pero sé que lo usarás poderosamente para el engrandecimiento de Tu Reino aquí en la Tierra. Soy un simple vaso de barro, el cual Tú formaste y puliste para ser un vaso de honra. Rindo mi vida entera a Ti para hacer Tu voluntad. En el Nombre de Jesús, amén.